Quiénes somos

En SM llevamos 80 años trabajando por la educación y la cultura, haciendo aportaciones significativas a las realidades en las que estamos presentes, a los gobiernos, a las instituciones y organizaciones educativas y culturales…

 

ayudando en su tarea a los colegios, profesores, alumnos, familias;propiciando experiencias de lectura; despertando inquietudes en los niños y en los jóvenes; buscando desarrollar su sentido crítico; ayudándolos a construir la visión de un mundo mejor; alimentando un modelo de ser y de estar en la vida…

Un modelo de persona.

En definitiva, 80 años contribuyendo al desarrollo integral de las personas por medio de la educación y la cultura.

 

Elementos diferenciadores de nuestro proyecto

Dos son los elementos diferenciadores de nuestro proyecto cultural y educativo:

 

ADN educativo
y
carácter eminentemente social.

 

La identidad de SM procede directamente de la escuela, ya que su germen lo encontramos en los profesores marianistas que empezaron a publicar sus propios apuntes de clase. Esta tradición educativa y esa sensibilidad hacia la escuela se plasma tanto en nuestras propuestas culturales y educativas como en un modelo de organización, basado en unos valores corporativos que se concretan en cómo nos relacionamos con nuestros clientes, en las formas de trabajo, y en las actitudes personales y profesionales de nuestros equipos.

 

Por otra parte, encontramos el carácter eminentemente social de la estructura empresarial, marcada por el destino prioritario de los beneficios.

 

Los religiosos marianistas crearon hace 40 años la Fundación SM, a la que entregaron como capital fundacional la empresa SM, convirtiéndose la Fundación SM en propietaria de la empresa. Ese gesto tuvo como finalidad renunciar a los beneficios económicos para impulsar una obra fundamentada en la mediación empresarial y en los proyectos de la Fundación SM como vehículos para lograr su misión.

 

Si bien al inicio de la actividad de la Fundación SM esta doble actuación no estuvo conectada, hoy el trabajo conjunto, coordinado, bien diferenciado según las finalidades y bien articulado es clave en el éxito de nuestra misión: acompañar a las escuelas en sus procesos educativos, con atención especial a los crecientes desafíos y problemáticas del siglo XXI.

 

Cómo llegamos a la sociedad

El proyecto de SM llega así a la sociedad a través de dos vías:

 

  • El desarrollo de la actividad empresarial, que nos lleva a facilitar los mejores servicios y productos educativos y culturales a nuestros clientes.

 

  • La actividad de la Fundación SM, que hace posibles proyectos desde un planteamiento no lucrativo y extiende la actuación de SM a ámbitos en los que, con un enfoque empresarial, nunca podríamos llegar, compartiendo así los beneficios de SM a la sociedad.

El reto de la transformación

Con la mirada puesta en el futuro, en contextos de cambio y con grandes incertidumbres, SM afronta el reto de transformarse como lo ha hecho a lo largo de sus 80 años de vida, manteniendo su identidad, para seguir ofreciendo soluciones innovadoras acordes a las necesidades actuales y futuras del mundo cultural y educativo.

 

Se trata de la innovación entendida, hacia dentro de la organización, como la forma diferente de abordar necesidades, de plantear buenas preguntas y dar buenas respuestas. Y, hacia el exterior, hacia el cliente, para ayudarle más y mejor en su tarea educativa.

 

Es en este proceso de transformación donde cobran vital importancia las personas que han formado, forman y formarán parte de SM. En este sentido, hay una serie de valores y principios implícitos en la pedagogía marianista y que nos han acompañado durante estos años: la consideración profunda de las personas, la confianza, el respeto, el tratamiento a todos como profesionales capaces de asumir responsabilidades, de probar, de plantear cosas nuevas, de equivocarse, de dar lo mejor de sí mismos, de desarrollarse personal y profesionalmente.